La cocina es mucho más que preparar una receta. Es creatividad, aprendizaje, convivencia y una oportunidad para conectar con otras personas. Así lo entiende Mercé, de La Cuina de Mercé, una apasionada de la gastronomía que comparte sus conocimientos a través de los talleres de cocina que imparte en diferentes espacios de juventud de la mano de AUCA Sociocultural.
Hoy queremos conocerla un poquito mejor y descubrir cómo consigue convertir cada receta en una experiencia de aprendizaje compartido.
De los recuerdos familiares a su pasión por la cocina
La historia de Mercé comienza entre fogones y recuerdos familiares. Desde pequeña disfrutaba preparando rollitos de anís con su abuela y descubriendo recetas tradicionales valencianas, como los canelones de puchero, el pimentó amb tonyina o su favorito, el arroz al horno.
Aquellos momentos despertaron una pasión que, con el tiempo, se convertiría en su profesión.
Tras formarse en la escuela Ecotur de Alboraya y en el Mediterráneo Culinary Center, durante la pandemia nació La Cuina de Mercé, un proyecto que comenzó en Instagram como un espacio para compartir recetas, elaboraciones y su amor por la gastronomía.
En 2023 llegó la oportunidad de empezar a impartir talleres de cocina, una experiencia que le permitió descubrir otra de sus grandes vocaciones: enseñar.
«Ha sido una de las experiencias más bonitas e importantes de mi trayectoria, porque no solo me ha permitido compartir mis conocimientos y mi pasión por la cocina con los jóvenes, sino que también me ha ayudado a superar mis miedos, ganar confianza y sentirme yo misma»
Talleres de cocina que van mucho más allá de las recetas
A través de AUCA Sociocultural, Mercé imparte talleres de cocina dirigidos a jóvenes y a personas con diferentes necesidades, adaptando las actividades a las edades, capacidades e intereses de cada grupo.
En sus sesiones hay espacio para todo: aperitivos, pizzas, brownies, postres y nuevas elaboraciones que permiten descubrir ingredientes, sabores y técnicas culinarias.
Pero el verdadero valor de estos talleres va más allá del resultado final.
Mientras cocinan, los y las participantes desarrollan habilidades como el trabajo en equipo, la paciencia, la autonomía, la creatividad y la confianza en sus propias capacidades. Además, encuentran un espacio para socializar, colaborar y establecer nuevas relaciones.
«Un taller es un trabajo en equipo en el que todas las manos cuentan. Cada persona aporta algo y, al final, conseguimos mucho más que un plato rico: compartimos una mesa, conversaciones, risas y momentos que nos unen».
La cocina como herramienta de aprendizaje y convivencia
Para Mercé, uno de los momentos más especiales es observar cómo personas que inicialmente no se conocen comienzan a ayudarse, conversar y compartir experiencias alrededor de una receta.
Sus talleres también acercan a los participantes a la alimentación saludable, al conocimiento de los ingredientes y a la importancia de adquirir hábitos que puedan aplicar en su día a día.
Todo ello desde una metodología práctica, participativa y adaptada, donde equivocarse también forma parte del aprendizaje.
«Me encanta ver sus caras cuando descubren que son capaces de preparar algo por sí mismos y, sobre todo, ver que disfrutan del momento».
Aprender, compartir y crecer con AUCA Sociocultural
En AUCA Sociocultural creemos en el valor de las actividades que generan experiencias, fomentan la participación y contribuyen al desarrollo personal y social de las personas.
Los talleres de cocina de Mercé son un ejemplo de cómo una actividad cotidiana puede convertirse en una oportunidad para aprender, ganar autonomía, fortalecer vínculos y disfrutar en comunidad.
Y si algo nos transmite Mercè es que no hace falta ser un experto para empezar a cocinar. Solo se necesitan ganas, curiosidad y disposición para aprender.
Porque, como ella misma nos recuerda, «No podemos ni debemos dejar de cocinar».
Desde auca queremos agradecer a Mercè su implicación, cercanía y entusiasmo, y por compartir su pasión con cada una de las personas que participan en sus talleres.
¡Gracias, Mercé, por demostrar que las mejores recetas también se preparan con creatividad, confianza y compañerismo!