Cómo trabajar la inteligencia emocional en niños y niñas a través del juego y la creatividad
En auca, el desarrollo emocional de la infancia es una prioridad. Para ello, contamos con profesionales como Elena Bernabeu, coach creativa y facilitadora del taller de Desarrollo Emocional, que acompaña a niños y niñas en su crecimiento personal a través del juego, el arte y la experimentación.
Con más de 30 años de experiencia profesional en el ámbito empresarial y una profunda vocación por el acompañamiento, Elena dio un giro a su trayectoria al descubrir el coaching. Este cambio le permitió emprender su propio proyecto, Coaching para Pequeños Héroes, centrado en ayudar a las personas a descubrir su talento y desarrollar su mundo emocional.
Qué es el desarrollo emocional en la infancia y por qué es clave hoy
En un contexto marcado por el estrés, la hiperconexión y la exigencia constante, la inteligencia emocional se ha convertido en una competencia fundamental desde edades tempranas.
Elena lo tiene claro: educar las emociones es tan importante como aprender matemáticas o idiomas. A través del trabajo emocional, los niños y niñas adquieren herramientas para gestionar lo que sienten, mejorar su autoestima y construir relaciones más sanas.
“Cada sesión es como una gota de abono que ayuda a que el talento de cada niño o niña florezca”, explica.
El taller de desarrollo emocional de auca: aprender jugando
Desde hace seis años, Elena lidera el taller de Desarrollo Emocional en auca, dirigido a alumnado de entre 6 y 11 años. Se trata de una actividad extraescolar que se realiza durante todo el curso escolar y que ofrece un espacio único dentro del entorno educativo.
En este taller, los niños y niñas trabajan cuatro competencias clave:
- Autoconocimiento
- Autorregulación emocional
- Empatía
- Habilidades sociales
Todo ello a través de dinámicas basadas en el juego, la creatividad y la experimentación: dibujo libre, escritura creativa, retos, juegos de mesa o actividades colaborativas.
Lejos de la presión académica, este espacio funciona como una pausa emocional donde el alumnado puede expresarse libremente, ganar confianza y aprender a gestionar sus emociones.
Beneficios del desarrollo emocional en niños y niñas
El impacto del trabajo emocional en la infancia es profundo y duradero. Según la experiencia de Elena, los principales beneficios que se observan en el alumnado son:
- Mayor autoconocimiento y autoestima
- Mejora en la gestión emocional
- Desarrollo de la empatía
- Mayor confianza en sí mismos
- Mejores relaciones sociales
Pero, sobre todo, hay algo que se repite en sus talleres: el aprendizaje de la calma.
“Muchos niños y niñas me dicen: ‘Elena, me has enseñado calma’. Y eso es algo que les acompañará toda la vida”, comparte.
Uno de los pilares del trabajo de Elena es la creatividad. A través de ella, los niños y niñas conectan con su mundo interior y desarrollan su potencial de forma natural.
El entorno del ocio educativo permite que esa creatividad emerja sin presión, favoreciendo el bienestar emocional. En este contexto han surgido iniciativas tan inspiradoras como la creación de un cuento colectivo sobre autoestima y acoso escolar, desarrollado íntegramente por el alumnado.
La importancia del acompañamiento en la infancia
El enfoque de Elena se basa en la observación y el acompañamiento respetuoso del potencial de cada niño o niña.
“Cada niño tiene un talento único que necesita ser descubierto y acompañado”, afirma.
En este proceso, el papel de las familias y educadores es clave, ya que actúan como referentes y modelos emocionales.
AUCA: un espacio para crecer emocionalmente
El taller de Desarrollo Emocional de auca se ha consolidado como un espacio donde los niños y niñas no solo aprenden, sino que también se sienten escuchados, valorados y acompañados.
Ellos mismos lo describen con palabras que reflejan su impacto:
- “Una actividad de amor”
- “Un lugar para crear”
- “Donde aprendemos a respirar”
- “Lo mejor”
Conclusión: educar emociones para el futuro
Invertir en el desarrollo emocional de la infancia es apostar por una sociedad más consciente, empática y resiliente.
El trabajo que se realiza en auca, de la mano de profesionales como Elena Bernabeu, demuestra que es posible educar desde el respeto, la creatividad y el acompañamiento, ayudando a cada niño y niña a descubrir su mejor versión.